sábado, 20 de diciembre de 2014

El verdadero asunto

A veces cuando hay mucho ruido y uno encuentra un escondite silencioso, cuando uno quiere hacerlo, se agradece mucho. Abstrayendome un poco de lo que algunas de mis amigas llamarían, muy burdamente y de antemano me disculpo, "chaquetas mentales", entiendo mejor el origen de mis asuntos. Yo creo que busco el amor como medio para evadir mi realidad. Entiendo que probablemente muchos hagan lo mismo, pero para mí el entender esto, es novedad. Todas las películas que me hago en la mente, permiten y favorecen que durante un rato me vaya a otra parte, lejos de la basura de los medios, los problemas en casa, las decepciones de la vida diaria.
El verdadero asunto no es que me haya encaprichado con una persona 7 años menor que yo. Esto es sólo un síntoma. El verdadero asunto no es que haya sido novia de alguien 10 años mayor que yo. Esto es sólo un sintoma. El verdadero asunto no es que me haya metido con un patán 2 años mayor que yo. Esto es sólo un síntoma. Todo es un síntoma de algo que no está bien dentro de mí. Me tomo la libertad de escribirlo, porque decirlo suena horrible. Me pongo a pensar y entre mi exnovio y mi capricho hay la vida de uno de diferencia y me genera bastante confusión.
El verdadero asunto no es que haya estado 5 años enamorada de la misma persona incapaz de corresponderme. Esto es sólo un síntoma. En general, el hacer la recapitulación de mi defectuosa (hasta ahora, por favor Dios) vida amorosa, me muestra que en mí hay bastantes áreas que merecen atención y deberían ser tratadas.
De pronto veo la relación sobre la cual he basado mis conceptos amorosos y encuentro a una mujer bastante manipuladora e inmadura sobre un hombre apacible y de fácil temperamento. Una mujer con amplios complejos y aún así una fuerza arrolladora. Con dudas constantes y resoluciones que mueven montañas. ¿Es esta yuxtaposición de atributos inigualables y defectos espantosos el patrón de mis comportamientos?
Me veo de pronto con esta intolerancia a las mentiras, a excepción de aquellas que involucran el comportamiento, apariencia o convicción o de cualquier ser humano. Odio decepcionar a los demás pero soy completamente consciente de que lo voy a hacer. Me enoja tener que "vender" mi trabajo y que esto sea la política del mundo en general. Prefiero mil veces decir la verdad a decir mentiras pero parece que las mentiras fueran la moneda del mundo en el que me desarrollo. Odio que me digan mentiras pero la mayoría de las veces me cuesta trabajo manejar la verdad. Entonces entiendo que quizás no es que la gente me quiera decir mentiras, sino que más bien prefieren hacerlo para que no me sienta mal...Odio la hipocrecía pero me genera mucho conflicto el ser completamente honesta sobre los vicios de carácter de otras personas, entonces termino apelando a ella. Odio querer controlar todo, pero es lo único que me da la certeza falsa de tener seguridad.
El verdadero asunto es que hago muchas cosas que odio y no sé bien cómo cambiarlo. Las mentiras siempre serán mentiras, independientemente de los involucrados. Pero, ¿cómo puede uno ser siempre honesto sin llevarse entre las patas a muchas personas?
Odio sentirme sola, pero tampoco tengo ánimo de salir y hablar con algún amigo. Odio que malversen mis palabras. Odio sentirme sola en medio de tanta gente...Odio sentirme rechazada en medio de tanto amor. Es como si mi vida hubiese estado sumergida entre 2 aguas durante mucho tiempo, y yo permaneciera a la mitad. El verdadero asunto no es el capricho, el ex novio ni el que no debió ser. El verdadero asunto es lo que me llevó a tomar tan malas decisiones, una tras otra.

Eso es...

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