domingo, 30 de octubre de 2011

Harta de huir...sacaré todo del clóset

En este blog escribo muchas de las cosas que por lo general no soy capaz de decir, sin embargo creo por completo que son ciertas. Independientemente de la reacciones que generen o no estas palabras, ya están en mí y deben salir. Estoy harta de huir de todo lo que estoy convencida Dios ha dicho, anunciado, gritado de tantas formas y ahora nadie parece escuchar "Voz que clama en el desierto, ¡Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas!"(mt. 3:3b)
Por "sacaré todo del closet" me refiero a que he vivido muchos años de mi vida escondiendo, guardando parcialmente mis convicciones, mis creencias, mi fe en Dios. Me parece un término adecuado, dado el amplio uso que se le ha comenzado a dar a una expresión semejante en nuestros días, y la fuerza que parecen tener tales palabras. Si todo el mundo ha sacado tantas cosas del closet, por qué no habría yo de exponer la gratitud que siento y exhibir las demostraciones de amor de un Dios sobrenatural que hoy me tienen aquí, con vida y completa.
No digo que mis palabras sean las mejores, ni tengo complejos de Oscar Wild, ni nada por el estilo. Pero ya entendí que no se trata de estar lista y llegar a ese nivel, sino de escribir. Uno siempre espera estar listo y por eso termina cruzando los brazos y no haciendo algo al respecto. Nunca he podido expresarme con libertad sobre lo que creo sin sentir en mi pecho una opresión que me obligue a retener mis palabras, a menguar lo que sé es cierto. La inseguridad y la predisposición (válida o no) a escuchar un "qué religiosa", "qué fanática", "eso si es una exageración", "eso es locura" me han llevado a ocultar el sentido mismo de mi vida.
Muchas personas deambulan por las calles sin tener una idea de por qué vinieron y para dónde van. Tanto así que deciden quitarse la vida. Yo ya sé por qué estoy aquí y a dónde voy al morir, y en lugar de haberlo recibido como una buena nueva, mandé tan hermoso descubrimiento a un closet.
Yo ya sé por qué vale la pena vivir y morir. Y yo ya entendí que lo necesito (a Dios, en sus formas y expresiones) más de lo que necesito la vida misma. Todo va a pasar, todos en algún momento dejarán de estar, sin embargo Él permanecerá. Más aún, aquellos que permanezcamos buscando de Él permaneceremos. "El mundo pasa, y también sus pasiones, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre."(1 Jn 2:17)
Yo ya sé que esto no es sólo para mí, sino para todo aquél que tiene fe.
"Y Jesús le dijo: Si puedes creer esto, al que cree todo es posible." (Marcos 9:23)